Alcohol sí, alcohol no... ¿República laica?

La actualidad política está que arde.
El gobierno ha pasado unas leyes nuevas para restringir el uso de alcohol. En la nueva normativa se incluyen las siguientes medidas:

  • No se puede vender alcohol después de las 22h.
  • No se puede vender alcohol cerca (100 metros) de centros educativos ni mezquitas.
  • La publicidad de bebidas alcohólicas está prohibida, así como la disposición pública de logotipos.
  • Los conductores que en un test de alcoholemia den más de 0'1% podrán ser encarcelados hasta dos años.
  • Se prohíbe la aparición de bebidas alcohólicas en televisión, que serán censuradas con una sugerente hoja de parra.
El gobierno argumenta que cada año mueren 5500 personas en accidentes de tráfico donde los implicados dan positivo en alcoholemia, además de pretender proteger a la juventud del vicio del alcoholismo. La oposición ha acusado al presidente de seguir un agenda islamizante, de querer reprogramar la sociedad a su gusto. R. T. Erdogan es abiertamente musulmán, su partido se encuentra dentro de lo que se podría denominar "islamismo moderado". Ha declarado públicamente que él ni fuma ni bebe.

Yeni raki, el delicioso asco istanbulita
Aunque desde mi punto de vista, ningún partido político puede pretender declararse confesional y a la vez moderado. Dios es Dios; la verdad es una, indiscutible e irrevocable, no hay argumentación posible. La mente de un ateo puede concebir el error de las propias creencias; la de un religioso difícilmente. El alcohol es malo para ti, querido lector, no porque lo diga la OMS, sino porque lo dice Dios. La OMS puede patinar, pero Dios no patina, ni juega a los dados.
Entre las diferentes normas que impone la ley nueva, hay una que me llama la atención. La de vender alcohol a menos de 100 metros de una mezquita. Solo hay que mirar un google maps para ver la densa red de mezquitas del centro de Estambul.


Como se puede ver, encontrar un lugar donde no haya una mezquita a menos de cien metros es difícil. Fatih yo ya la doy por perdida (el cuerno de abajo a la izquierda) que es donde se concentra la población más religiosa, pero no veo por qué la zona de Beyoglu, Taksim y Sisli (la parte de arriba), tradicionalmente mucho más laica y moderna, tiene que comulgar con ruedas de molino y no beber alcohol porque haya una mezquita cerca.
Sin ir más lejos, mi barrio (Pangalti, en el distrito de Sisli), es conocido por su gran número de extranjeros (africanos y rusos), homosexuales y travestis, que conviven con normalidad con el resto de vecinos. Cerca de mi casa hay no menos de dos mezquitas, una a 400 metros y otra a 500. La que está a 500 metros está justo encima de un supermercado, en una calle comercial con varias tiendas de alcohol. Eso significa que, con la nueva ley, tendrán que cerrar. O al menos, no se darán licencias para nuevos establecimientos donde se venda alcohol.
Me pregunto lo siguiente: en un país laico, ¿no tendrían que tener el mismo derecho los fieles de la mezquite que los devotos borrachos? Es más, como cristiano católico, mi religión me exige beber vino. Me pregunto por qué mi artículo de fe favorito no se puede vender a ciertas horas o en la proximidad del centro religioso de otras creencias. Me parece un menoscabo, la verdad.
Pero dejando a un lado el cinismo de decir que necesito vino porque soy católico, me parece un ataque directo a mi libertad de ponerme todo lo borracho que quiera. El alcohol es malo... ¿y qué? El alcohol es malo pero me gusta mucho. Me pongo borracho porque quiero, no porque me lo diga un anuncio de Yeni Raki o porque no haya una mezquita a menos de cien metros.
El alcohol no es como el tabaco, que su uso afecta directamente a la gente que rodea al consumidor. Estoy perfectamente de acuerdo con que se castigue duramente a los que conducen borrachos: cárcel, multas y horca. Sin embargo, también habría que plantearse si los conductores sobrios no matan a mucha gente sin necesidad de alcohol.
Por ejemplo, miremos estas estadísticas. Hacen referencia al número de muertes en tráfico por 100.000 coches en circulación. Es decir, por cada 100.000 coches, cuántas personas mueren en accidentes de tráfico. Entre paréntesis, la cantidad de alcohol consumida en litros por habitante al año. El resultado es interesante:

Rusia: 55'4 (15'76)
Turquía: 97'1 (1'87)
Irán: 204'6 (1'02)

(Fuente: Wikipedia)

Sorprendente, ¿verdad? Si fuera un demagogo diría que de hecho el alcohol es bueno para la conducción. No lo es. Pero es muy interesante que en un país con casi 10 veces más consumo de alcohol tenga la mitad de muertes en accidentes de tráfico. Qué decir de Irán, donde la prohibición del alcohol es casi total y la tasa de muertes en carretera es una de las más altas del mundo, casi cuatro veces la de Rusia.
¿A qué se debe esto? Bueno, en Rusia existen unas cosas que se llaman semáforos, pasos de cebra, policía de carretera, señalización, asfalto... En Turquía el código de circulación está al nivel del papel del váter o del papelote que usamos para calzar la mesa que cojea. Cumplir las normas de circulación le harían más bien a Turquía que cualquier legislación contra el don de Lúculo y Baco. Pero en Turquía esas cosas no se estilan. Es mejor gastar el dinero en un túnel para una autopista debajo del Bósforo, un tercer túnel en el norte del Bósforo, o un tercer aeropuerto para Estambul, o incluso un canal paralelo para que crucen portaaviones, idea propia de los arbitristas del siglo XVII (no por casualidad en sus orígenes la idea es de uno de los consejeros del Sultán Suleimán). Pero dinero para fomentar una conducción segura y mejorar el estado de las vías públicas, poquito. Para los que hayan viajado por carretera hasta los confines del Kurdistán turco, ya sabrán de qué estoy hablando.
El gobierno también dice que el alcohol es malo para la salud, el cerebro, el hígado y esas cosas. Sin embargo, creo que harían mucho más bien a la sociedad arreglando los problemas que tienen los hospitales para abastecerse con medicinas contra el cáncer que prohibiendo el alcohol, puesto que la mayoría de la gente que consume alcohol no son alcohólicos consumados, sino ocasionales bebedores sociales cuya salud no se resiente por su afición.
En conclusión, viendo que el alcohol no constituye un problema social en esta divertida república secular, cualquier medida para acabar con su consumo no responde a una situación de emergencia humanitaria, sino más bien a la ideología y creencias de los gobernantes.
Resultaría mucho más sencillo y creíble (aunque quizás la gente no estaría dispuesta a tolerarlo) que el gobierno, especialmente el presidente, confesaran la verdad: que no quieren que la gente beba porque a ellos no les gusta ni les parece bien.
En ese sentido, tienen suerte de que no sea yo el presidente. Si gobernara yo de acuerdo con lo que a mí me parece bien, más de uno se iba a llevar una sorpresa cuando descubriera que han cerrado su mezquita porque está a menos de cien metros de una tienda de alcohol.
Es que a los borrachos también nos molesta la gente pía.


7 comentarios:

  1. Y el café turco, que?. Es bueno para la salud?

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  2. El café turco es una droga.
    Prohíben el alcohol porque es malo mientras destrozan una de las mayores áreas forestales de Estambul.
    El capital. La primera piedra la han puesto hoy.
    http://www.eurasianet.org/node/67043

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    1. Conclusión: los árboles dan cáncer (cuando te los fumas) y además si vas borracho te puedes estrellar contra ellos.

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  3. es molesta el alcohol, les molesta el tabaco, les molesta la belleza de las mujeres, les molesta la libertad de las personas, les molesta todo excepto su integrismo excluyente, en fin una lástima. Yo adoro a ORHAM PAMUK, también le odian, no ven en ese maravilloso escritor la belleza que emana de sus escritos, ellos no admiran nada, no se preocupan de hacer ciudadanos libres, formados y que decidan por ellos mismos. el islam nunca es moderado, la prueba en que donde ellos imponen sus dictaduras en donde mas violencia de todo tipo se ejerce, a las mujeres a los niños y niñas (casamientos obligados de menores, etc.), en fin todo el tema es terrible, mucho animo para la gente de Turquia que no quiere ser sometida, y para Istambul, esa maravillosa ciudad, mis mejores deseos de amor.

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  4. Me agrada lo bien que defiendes el caso, pero no estoy de acuerdo con la conclusión.

    1) El artículo 58 de la constitución claramente le da mandato al gobierno regular el alcohol para disminuir su uso entre la juventud.
    h
    2) Esa concentración alta de mezquitas tan solo se dá en la zonas más pobladas de Estambul, no en el 98% del país. Hay una excepción a la ley de los 100m para bares en zonas de frecuencia turista en la que teóricamente muchos de Estambul se podrían acoger (y seguramente pagar por ello).

    Yo solo apoyo la de la prohibición de anuncios ya que el resto sólo hará que se incremente el consumo a escondidas. Pero decir que el islamismo se impone es salirse de la tangente... cualquiera sigue teniendo la libertad de comprar alcohol. Se ha equiparado el alcohol en Turquía como en la EU el tabaco ya que ambos causan destrozos a la sociedad.

    Así que tanta razón tiene los gobernantes musulmanes a la restricción del alcohol como tu agnosticismo/ateísmo a la restricción del islam siempre cuando estén dentro de la constitución; la única diferencia es que ellos han ganado las elecciones en Turquía y tú no.

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    1. Estimada Irma: muchas gracias por tu comentario. Aunque no siempre compartamos puntos de vista, es agradable unirse a una conversación argumentada.
      Habría que empezar por discutir la legitimidad de las leyes y los límites del poder democrático (especialmente cuando la constitución turca fue aprobada durante la junta militar de 1980-1983).
      Por supuesto, yo no me presentaría nunca a unas elecciones porque sé que de ganar sería mil veces más tirano que Erdogan, además que como extranjero aquí no podría presentarme ni a presidente de comunidad; tendría que ser en España. País donde si algo sobra son los políticos.
      Pero eso tampoco le da derecho a tiranizarme.
      Desde mi posición pseudo-apolítica me inclino a respetar las creencias de toda la gente y sus costumbres. Pero soy consciente de que mi ideología proviene de una reflexión consciente, entre cuyos principios entra el de error y rectificación, mientras que entre los seguidores de la religión (no solo el islam), sus valores son absolutos y verdaderos, mientras que los de los demás son paja mentirosa. Porque desde mi punto de vista, la verdad del hombre la fabrica el hombre, y hombres hay muchos, pero en la religión la fabrica dios, y dios solo hay uno, por lo que la verdad es solo una.
      A eso me refería cuando decía que los religiosos siempre intentan imponer sus opiniones.
      NOTA: conozco mucha gente religiosa que no es así, que viven a su bola sin intentar convencer de nada. Eso no significa que no consideren que yo con mi anarcoateísmo esté profundamente equivocado. Pero me dejan en paz, y se lo agradezco mucho.
      Respecto a las limitaciones del alcohol, estoy más o menos de acuerdo contigo. A fin de cuentas el alcohol es malo, y esta sociedad todavía tiene conciencia de eso. Que beban o no, es un problema individual, pero al menos no pierden de vista que lo hacen a perjuicio de su salud. Los mecanismos condicionantes de la publicidad (enseñar una tipa en bikini junto a una botella de ron), son formas engañosas de hacernos perder la percepción de lo malo que es el alcohol.
      Que cada uno beba lo que quiera a su cuenta y riesgo, pero que no lo haga engañado.
      Un saludo y gürüsürüz!

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