Cita con Sofía

"Antaño, si mal no recuerdo, mi vida era un festín donde se abrían todos los corazones, donde todos los vinos fluían"

Así empieza Rimbaud su particular temporada en el infierno.
Yo también recuerdo, si la memoria no me falla, una época en la que se abrían todos los corazones y donde todos los vinos fluían.
Empecé esa época volviendo de un viaje a Berlín, harto de la vida (aunque era más joven y aún no había descubierto lo verdaderamente harto que se puede estar de la vida). Enseguida me embarqué en las aventuras más locas que pude encontrar. Crucé el desierto. Crucé la zona ártica del planeta. Eso fue quizás lo más parecido a un verdadero infierno que he encontrado nunca. Me acompañaron muchos amigos que ahora tienen otros proyectos y otras vidas. La etapa terminó con otro viaje, a la otra punta del mundo: Irán. Hay sitios más lejanos, pero creo que pocos más diferentes.
Empecé esa época leyendo Kerouac, a Thoreau y a Keats. La he terminado leyendo a Pamuk, a Hafiz y a Leguin. He desterrado la filosofía de mi vida. Antes creía que el mundo era una tarta que había que comerse antes de que se pasara, hoy creo que consiste en un conjunto de reglas que hay que dominar para poder transgredir. Con todo, no reniego de nada de lo leído.
Mis gustos musicales no han cambiado tanto. Sigo escuchando la voz profunda de Morrison, la flauta mágica de Jethro Tull, y todo lo que suene a psicodelia... Nunca he sido un experto.
Me he traído mis libros y mi música, pero no he podido traerme a esos amigos con los que crucé el mundo. El último viaje lo tuve que hacer solo, lo cual era ya un indicio de que algo estaba cambiando. Finalmente esa etapa se ha cerrado. Me deja sonrisas y cicatrices por igual. De algunas cosas me arrepiento, pero las volvería a hacer.
Como en realidad nuestras vidas son una pavesa al viento, he venido a empezar otra nueva etapa en Estambul. Este es mi nuevo blog. No tengo intención de que sea un blog de viajes... No soy un turista (al menos no un turista de Estambul... quizás sea un turista de la vida, me gusta mucho esa expresión).
Así que, con esta pretenciosa botella de champán, queda inaugurado este nuevo blog.

1 comentario: